You are here

Manuel Tzoc: presentación de su libro en Chile


lineasdetextos
Durante el mes de Julio, en Santiago, Dámaso Rabanal hizo la presentación del libro Escop(o)etas para una muerte en versos b…ala. De Manuel Tzoc, poeta Guatemalteco. En ameno encuentro el profesor analiza las posibilidades de abordar la propuesta poética de Tzoc en las escuelas de nuestro país.

e2
adamaso1s  posible leer Escop(o)etas para una muerte en versos b…ala en la escuela? Un libro doblemente disidente en Chile. El canon de lecturas que normalmente viajan por los diseños escolares o las preferencias de lectura familiares heredadas en nuestro país son más bien establecidas y responden a una tradición historiográfica de la literatura (Condemarín), incluso leída y aprendida diacrónicamente, donde se ha señalado lo que se lee y lo que no. Parafraseando a Graciela Rubio, el libro siempre ha estado en la zona de control hegemónico por el valor simbólico y efectivo de la influencia crítica que posee la lectura sobre el/la sujeto lector, por ende es necesario delimitar lo que se lee. En este sentido, la escuela, como aparato ideológico (Althusser), ha cumplido el rol del poder al “sugerir” lo que deben leer los estudiantes.

allen
de izquierda a derecha: Isabel Allende, Luis Sepúlveda, Hernán Rivera Letelier

Además, Chile, desde el golpe en adelante, adquirió la mala costumbre de mirarse el ombligo en el clásico egocentrismo capitalista y posmoderno, instalando una endogamia de la lectura – narrativa casi exclusivamente – donde los apellidos que se ubicaron en la zona del privilegio del ranking tendían a ser Allende, Sepúlveda, Rivera Letelier, por nombrar algunos.

En poesía poco; en teatro aún menos; de ensayo sólo lo clásico; y ni siquiera mencionar la invisibilidad de géneros como la crónica, el diario de vida u otro. Pareciera que una de las huellas sociales de la autocracia militarizada fue leerse para ir en búsqueda de una autonomía clausurada. Leerse en clave narrativa porque los demás géneros parecían “difíciles”.

aes
De izquierda a derecha: Alejandro Zambra, Alejandra Costamagna, Héctor Hernández Montecinos

Esta situación culturalmente rígida se desestabiliza mayormente con el avance hacia el año dos mil, la masificación de las ediciones independientes y su colectivización (“La furia del libro” y otras), la proliferación de las redes sociales y plataformas de escritura (Wadpad) y la mediación e influencia del ingreso al campo cultural de una colectividad de escritores jóvenes que se atreven a escribir fuera del marco retórico tradicional.  La inflexión está en que estos nuevxs escritores y agentes culturales leyeron y experimentaron la cultura desde diferentes maneras, aquellas que la ideología cultural no consideró, clausuró o invalidó. Pienso, sobre todo, en la generación de poetas como Paula Ilabaca, Héctor Hernández, Pablo Paredes y Diego Ramírez; o narradores como Nona Fernández, Alejandra Costamagna, Alejandro Zambra, Diego Zúñiga, Marcelo Leonart; o en teatro Guillermo Calderón, Pedro Villagra.
Si pensáramos el libro de Manuel Tzoc en el contexto chileno, es posible que ingrese a la trama cultural desde esta posición.

 Primera disidencia: el territorio y el desplazamiento

nerLas relaciones que existen entre Chile y Guatemala, en términos del diálogo literario, son más bien reducidas. Si entramos en las vías de la tradición y los sinfines de “san google”, como dice un poema de Manuel, evidenciamos que la literatura se personifica en Augusto Monterroso (1921)[1] y su famoso y best seller de un renglón “Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí” que sólo ha sido superado en el imaginario cinéfilo por Jurassic Park;  Rafael Arévalo Martínez (1884-1975) y el tradicional cuento El hombre que parecía un caballo ; Las visiones histórico-culturales de Luis Cardoza y Aragón en su libro Guatemala: las líneas de su mano (1986), donde realiza un panorama de la creación y las visiones de/desde Guatemala como un retrato; y, evidentemente, no es posible dejar de mencionar a Miguel Ángel Asturias y Pablo Neruda, quienes se han reunido en el libro Comiendo en Hungría (2009). Pensando en la escuela, sólo ha sobrevivido mayormente el primero (Monterroso) y el último (Neruda).

El libro de Escop(o)etas para una muerte en versos b…ala (2006) posibilita una lectura territorial de la ciudad y las subjetividades que dialogan en ella. Encontramos sujetos aproblemados que permanentemente se preguntan por el sitio que la sociedad ha diseñado para ellos y la forma estratégica en que, desde su individualidad, pueden influir y resignificar el terreno que fomenta su incomodidad. Asimismo, esta situación de inestabilidad se transformará en una de las claves de lectura que permiten que este libro ingrese a diferentes realidades, promoviendo la lectura situada en una ciudad que son muchas ciudades a la vez, donde ya no es sólo Guatemala o Santiago, sino la ciudad de un ciudadano del mundo:

Corrí la cortina blanca con puntos rojos. Un jardín de ojos llorosos aparece. Me sabe tan bien este helado se sombrilla sabor frambuesa. Los codos de mis brazos sostienen mi rostro cabizbajo en el balcón. Esta tarde es plena en vacíos serenos. Alguien grita desde el jardín que cierre mi ventana blanca. Sin embargo una melodía de “pájaro azul” se cuela por las rendijas de la ventana y vuela. Mi jaula se vuelve triste canción. (47)

Si volvemos a la pregunta inicial ¿Es posible leer Escop(o)etas para una muerte en versos b…ala? en la escuela. La respuesta es sí, pero algo falta…

Segunda disidencia: los géneros (literarios y sexuales) 

Presentación del libro de Tzoc en Chancho Seis
Presentación del libro de Tzoc en Chancho Seis

Este libro parte en una aparente desventaja para ser leído en los territorios escolares nacionales porque el género poesía ya debe buscar el espacio dentro del currículum, más allá del estructuralismo, y además propone una lectura desde muchos discursos y voces: imágenes, grafemas, símbolos y variadas sexualidades.

El libro Escop(o)etas para una muerte en versos b…ala? es un cuerpo (Masiello), un cuerpo poético (Scarano) y político (Le Bretón). Un sistema discursivo donde deben dialogar ilustraciones, mensajes gráficos, caligramáticos y textos. Un proyecto de escritura que se posiciona con una materialidad híbrida que desafía la lectura y permite al lector ingresar a la interpretación desde variadas opciones.

 Escop(o)etas para una muerte en versos b…ala? presenta el desafío de poner el cuerpo frente a la agresión, una voz poética osada y aventurera que no repara en posicionarse frente al poder y la violencia para comprenderla y desde ahí decir, por ejemplo: “Poemas recuperados de la memoria estropeada” (38), invitando al lector a compartir el gesto de participación artística que significa escribir/leer poesía. No es el mensaje armado, sino el deseo de completar les sentidos.

No basta con leer el texto, porque la complejidad está en leer el cuerpo, un libro performance que se atreve a decir: “Mi muerte / son libros vacíos colgando de un muro bombardeado / mi cuerpo / es el muro vacío y bombardeado” (39)

Si volvemos a la pregunta inicial ¿Es posible leer Escop(o)etas para una muerte en versos b…ala? en la escuela. La respuesta es sí, pero algo falta…

Palabras finales

locAsí como me pregunto ¿Por qué no leemos más a Guatemala en Chile?, me interesa saber si afuera, estas generaciones más cercanas a nosotros, son leídas. Saber si sus propuestas discursivas y culturales son consideradas en el extranjero, pues es posible creer que no. Sin embargo, al parecer los escritores de los últimos veinte años son más astutos y el conocimiento del campo cultural en la época del neoliberalismo es más amplia, logrando establecer iniciativas como el encuentro de poesía “Poquita Fe” que en varias oportunidades gestionó la masificación de la literatura en diferentes ciudades. Incluso, que este lanzamiento y/o presentación de los libros de Manuel y Rodrigo sea en El Chancho Seis se instala dentro de las gestiones culturales alternativas que están pensando la literatura fuera de los umbrales de la tan dañina selectividad donde se acostumbra a fomentar la crítica “patovica” (Drucaroff) de lo bueno y lo malo de los proyectos culturales, eclipsando la posibilidad de que sean los lectores quienes tengan la oportunidad de leer lo que deseen. De eso se trata el territorio cultural y el diseño social: entender las experiencias como una oportunidad para formular el criterio.

El libro “Escop(o)etas para una muerte en versos b…ala” de Manuel Tzoc propone la lectura de un sujetx en crisis que camina por una senda fracturada entre la soledad y el olvido, entre el deseo incomprendido de un espacio y el marco social agresivo. En este espacio conflictivo, su escritura es una acción política y poética por revisar atendidamente la violencia, poniendo el cuerpo frente a ella y enfrentarla desde una disidencia performática.

Si volvemos a la pregunta inicial ¿Es posible leer Escop(o)etas para una muerte en versos b…ala? en la escuela. La respuesta es sí, pero algo falta… Y lo que falta es un compromiso y un saber integral que sitúa a la literatura y la cultura como en un lugar primordial que debe ser entendido por lxs profesorxs. Este libro, probablemente, no llegue al canon escolar, pero así como muchos otros dependerán de las aventuras pedagógicas y de la consolidación ideológica de educadores que se atrevan a ofrecer a sus estudiantes la oportunidad de leer no a contrapelo, sino a contracanon logopeke20El Sismógrafo.-


Notas

[1] “En 1954 llegué exiliado a Santiago de Chile procedente de Bolivia, en donde había sido durante un tiempo secretario de la embajada y cónsul de mi país (oficio ocasional del que por fortuna lo relevan a uno las revoluciones o los cuartelazos), Guatemala. Al darse cuenta de mi pobreza extrema, cuanta persona encontraba me invitaba a cenar para hacerme ver las posibilidades de desempeñar algún oficio, cualquier oficio: el de escritor quedaba descartado no solo por improductivo sino porque a mi me horrorizaba (y me sigue horrorizando) la idea de escribir para ganar dinero. El mejor consejo me lo dio José Santos González Vera, con la aprobación de Manuel Rojas y el posterior apoyo sonriente de Pablo Neruda: […]” (Monterroso, 1999:7)


Obras citadas
  1. Asturias, Miguel Ángel y Neruda, Pablo. Comiendo en Hungría. Lecturas escogidas. Santiago: Pontificia Universidad Católica de Chile. 2009
  2. Alliende, F. y Condemarín, M. 2009. La lectura: teoría, evaluación y desarrollo. Santiago de Chile: Andrés Bello.
  3. Arévalo Martínez, Rafael. El hombre que parecía un caballo y otros cuentos. Edición Crítica de Dante Liano. Madrid: ALLCA XX, 1997.
  4. Drucaroff, Elsa. Los prisioneros de la torre. Política, relatos y jóvenes en la postdictadura. Buenos Aires: Emecé, 2011
  5. Le Bretón, David. Antropología del cuerpo y modernidad. Buenos Aires: Nueva visión, 2012
  6. Masiello, Francine. El cuerpo de la voz: (poesía, ética y cultura). Rosario: Beatriz Viterbo. 2013
  7. Monterroso, Augusto. Llorar orillas del río Mapocho. Santiago: LOM. 1999.
  8. Rubio, Graciela. Memoria, política y pedagogía. Santiago de Chile: LOM: 2013
  9. Scarano, Laura. Palabras en el cuerpo: literatura y experiencia. Buenos Aires: Biblos. 2007
  10. Tzoc, Manuel. Escop(o)etas para una muerte de versos b…ala. Guatemala: Ediciones Bizarras. 2015.

Dámaso Andrés Rabanal Gatica
Profesor en Universidad del Bío-Bío

Dámaso Andrés Rabanal Gatica, Licenciado en Educación, Profesor de Castellano y Comunicación y Magíster en Didáctica de la Lengua Materna (Universidad del Bío-Bío), Diplomado en Estudios de Género (Universidad de Chile), Becario CONICYT y ©Doctor en Literatura (Pontificia Universidad Católica de Chile). Sus intereses investigativos están relacionados con el estudio de la cultura a través de la  Educación, la Literatura, el Género y los Derechos Humanos.

Top