You are here
Home > Destacado

Caso de la mujer que le arrancaron los ojos

lineasdetextosEntrevista con la psicóloga Lorena Contreras Taibo por el caso de la agresión en la persona de Nábila Riffo.

Nabila Riffo, de 28 años, fue víctima de una de las más brutales agresiones que se conozca perpetrada contra una persona: su agresor le arrancó los ojos. Esto pasó en Coyhaique, el sábado 14 de mayo del presente año 2016. Además de dicha lesión, él o los agresores habrían fracturado el cráneo de la víctima provocando una pérdida de masa encefálica.

Captura de pantalla 2016-05-17 13.08.11Hablamos con la Psicóloga Lorena Contreras Taibo, quien fue recientemente entrevistada en Chile Visión por este mismo caso.

Ella es sin duda voz autorizada sobre el tema: es candidata a Doctora en Psicología por la Universidad de Buenos Aires, y Máster en Necesidades y Derechos de la Infancia y la Adolescencia por la Universidad Autónoma de Madrid y UNICEF. Es además docente en la Facultad de Psicología de la Universidad Diego Portales, Directora del Magíster en Psicología Jurídica y Forense de la misma casa de estudio, Presidenta de la Fundación Instituto Chileno para el Estudio de la Violencia (ICEV) y Socia Consultora de “Peritajes Psicológicos Consultores”.

 

¿Existiría un “perfil psicológico” en sujetos que actúan de este modo? ¿Qué le parece que se hable en los medios del perfil psicológico del sujeto?

Resulta difícil, poco responsable, y éticamente cuestionable referirse específicamente a las características de personalidad o posibles trastornos de un sujeto en particular, sin haberlo evaluado o entrevistado personalmente.

Dicho ello, me parece sumamente relevante aclarar que, a diferencia de lo que ha sido sostenido por el sentido común e incluso por algún colega en otros medios de comunicación, en este tipo de casos la mayoría de las veces no nos encontramos ante sujetos que presenten una patología grave que afecte su capacidad de comprender lo ilícito de su conducta, o de actuar de forma consecuente con esta comprensión. Vale decir, nos encontraríamos la mayoría de las veces ante sujetos que no son locos o enajenados mentales, responsables penalmente por sus actos pues actúan con total capacidad de discernir entre el bien y el mal, e incluso en algunas oportunidades han planificado y hasta avisado previamente respecto de sus intenciones.

Esto despeja un segundo mito respecto a la violencia en el contexto de pareja: los motivos tampoco obedecen a simple impulsividad, esta suele no estar presente, pues el agresor elige el momento y espacio favorable para perpetrar la agresión, y además escoge muy bien a su víctima.

 

¿Por qué se produce una violencia como ésta?, ¿qué significado tendría para el agresor?

Según trascendidos de prensa, en este caso el posible autor (hoy formalizado) le habría dicho a Nabila que sus ojos eran de él, y si no era así, entonces de nadie. Este tipo de aseveraciones -vinculadas a la posesión exclusiva de la mujer- resulta un factor que se encuentra presente en muchos casos de agresión y/o femicidios en contra de mujeres por sus ex-parejas. Sin embargo, esto no suele obedecer a delirios o celotipia, sino a una cultura patriarcal que instala un modelo de relación en el cual un hombre puede pensar que su pareja constituye una posesión personal, es algo de su propiedad que nadie puede arrebatarle.

¿Hay una necesaria forma de comportamiento de la víctima para que un sujeto actúe así?

No existe ninguna conducta o comportamiento de la víctima que pueda incitar la violencia por parte de su pareja, pues esta no es su responsabilidad, sino de aquel que ha llevado adelante esa agresión. De este modo, cualquiera sea el comportamiento de una mujer, es factible que se vea enfrentada en algún momento de su vida a una agresión por parte de su pareja. Así, estadísticas como las del Ministerio del Interior y Seguridad Pública, señalan que alrededor del 32% de las mujeres ha sufrido esta experiencia en alguna oportunidad.

No obstante, la misma dinámica de violencia puede generar en la víctima un progresivo aislamiento de sus redes, silenciamiento de la relación de violencia que vive y conductas que pretenden disminuir la violencia de la que es objeto. Poco a poco, estas mismas conductas van generando un contexto de impunidad y agudizando la desarmonía de poder en la pareja, lo cual es un terreno fértil para el recrudecimiento de la violencia.

¿Cómo apoyar a una víctima como Nabila Riffo? ¿De qué forma se le puede asistir, y quienes serían las personas o entidades que podrían y deberían apoyarla?

Lo primero que se debe hacer es procurar la estabilidad médica y física de la víctima, pues en estos momentos ella lucha por su vida y garantizar su integridad es la primera prioridad.

Una vez que este objetivo haya sido conseguido, será el momento de evaluar los daños y secuelas provocados por el delito en los diferentes planos: a nivel físico, psíquico y social. Con este diagnóstico claro las redes de atención a víctimas de delitos violentos pueden constituir una buena alternativa para que el Estado pueda asumir la reparación a la cual Nabila tiene derecho.

Sin embargo, no sólo ella ha sido víctima de este brutal crimen. En este caso, y en todos los otros en que se produce la afectación violenta y severa de una persona, el efecto de ello impacta gravemente a todo su entorno familiar y relacional, cuestión que revista especial gravedad cuando se trata de niños, niñas o adolescentes. Por lo tanto, también es necesario proveer la ayuda necesaria a los hijos de Nabila, generando todo el soporte para garantizar su bienestar. logopeke20 EL Sismógrafo.-

Top